Antitranspirante neuronal |
"Escribir es una maldición que salva" Clarice Lispector |
La única verdad en mi vida.
(Source: derikheadnorth)
No creía entender la razón de tanto entusiasmo en la gente que le rodeaba. Sólo es un puto día más, ¿cuál es la gran diferencia?. Estaban los preparativos: las cenas producidas para dar a entender que los nuevos años se reciben con la elegancia y glamour que se pierde en los meses siguientes; fiestas carísimas que sólo un idiota puede pagar donde lo único que se busca emborracharse hasta perder el sentido y besar a cualquiera que pase por delante de sus narices, por que ese día se pusieron calzones rojos. No, no quería nada de eso hoy. No más shows tratando de auto convencerse de que el próximo año sería mejor, que por orden divino los astros de más allá y más acá dejarían de joder con su vida. Por que en verdad estaba harta de todo. De seguir en la casa de sus papás, de tener que asistir a una universidad para ganar un pedazo de cuero con tintas impresas de una carrera que ni siquiera había disfrutado y que además había pasado gracias a las constantes súplicas para subir nota en los tantos ramos que tenía reprobados con una gran calificación roja. Ese rojo fuerte que ameniza las calificaciones, y que por lo general buscamos que sea de otro color, para que no sea tan explícita la mediocridad de nuestros exámenes.
Acostada en su cama y con ojos cerrados dejo que pasen las horas pasaran rápido. Haría lo que fuera por no tener que gritar con un montón de desconocidos: ¡Feliz Año Nuevo! rodeada de la típica cancioncita de las fiestas de éstas épocas. Apagó su celular para evitar la marejada de sonidos que emite cuando se aproxima la media noche con mensajes que cada año se reciclan a sí mismos. ¿Qué no hay una sola persona en el mundo capaz de decir “el otro año va a ser igual de pinche que el pasado. Get over it!”?
Eso sí, el whisky no podía faltar en su vaso. No por que la fecha lo exigiera, sino por que necesitaba con desesperación amortiguar tanta puta realidad.

Somos lo que dibujamos
(Aún incompleto)
Lo que México necesita va más allá de los esfuerzos del gobierno, soldados e incluso de los mexicanos mismos. En mi opinión lo que necesitamos son chinos. Un chingo de chinos que produzcan caleidoscopios para cada habitante de éste país multicolor y así podamos ver diferente lo que sigue siendo igual. Encontrar la belleza en las manchas carmesí sobre la banqueta.

A day in the life of a Graphic Designer.
Necesito endorfinas sin tener que correr,
necesito dejar de echar chela sola en mi casa,
necesito neuronas nuevas por que éstas ya se revelaron en mi contra,
necesito una máquina que transforme la vida en slowmotion para poder sacar frases ingeniosas para contestarte,
necesito una maquina de slowmotion porque sé que no te volveré a ver,
necesito dormir menos y vivir más,
necesito comerte a besos,
necesito ser más libre,
necesito dejar de necesitar.
Ni John Lennon pudo ponerlo en mejores palabras.
The Holstee manifiesto.
(es neta, son poemas de mi abuelita escritos en 1930)
Adios
Te fuiste, bien no siento la partida
ni me apena sufrir que te alejaste,
pues nada vale una ilusión perdida
cuando hay millares de ellas en la vida
y entre las más hermosas me dejaste.
Adiós, tu ausencia el corazón no hiere,
ni a mi alma entristecida causa enojos
pues en el sueño que hubo, nada muere
y mi ser que te ama ya sólo quiere
no verte más delante de mis ojos.
Gracias por los instantes de ventura
que me diste en tu cielo de colores.
Adiós… pobre ilusión buenaventurada
Te deseo un viaje hacia la altura
y que prodigies siempre muchas flores.
Fuiste grande ¡es verdad! Yo te creía
el más hermoso de mis sueños locos
y aunque tu ausencia nunca presentía
y los sueños que perturba… son ya muy pocos.
Luz Villarreal Martínez.
12 de noviembre de 1930
Hace apenas 2 horas que llegué a casa y ya me siento homesick.
¡Vaya ironía: homesick en la casa que crecí, donde he vivido la mayor parte de mi vida!
“Home’s where the heart is”. Pues mi corazón está partido en pequeñas partículas regadas en diferentes lugares, distintas personas, incluso perdido en el tiempo por que se ha quedado encapsulado en momentos. Pedazos de corazón se perdieron con las mudanzas mientras que otros se los comió la lavadora y jamás volví a saber de ellos.
(¿Quién se atrevió a decir que las esferas del dragón eran ficción?)
Afortunados aquellos que pueden decir con simpleza dónde está su hogar, por que yo hasta titubeo cuando se me pide llenar el apartado de “dirección” en los formularios de gobierno.

(Image: Joe Snyder/ Wired)
In a bold move, Wired will be releasing images shot by their photographers via Creative Commons. With proper...
No sé porqué pero no confío en las personas que no tiene (y aman con locura y pasión) a su perro.


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03.07.10 (by ilovedrywell)
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